27 may. 2010

RUNWAY FOR HER - BOTTEGA VENETA

La propuesta de Tomas Maier, director creativo de BOTTEGA VENETA, para la colección otoño-invierno 2010/11 se baso en una mujer dura pero femenina, llena de vestidos cortos en colores en una paleta muy oscura y toques de colores estridentes así como se vio en la colección masculina.
Se destacó la simplicidad en sus diseños, con un toque urbano que no deja de lado la elegancia a la que nos tiene acostumbrados la casa italiana.
Se vieron también transparencias en propuestas por encima de la rodilla y románticos vestidos de noche, amplios y en donde se ve el uso del color en rosa, colorado y marrón.
Repasemos las propuestas mas concretas...




Los coats se vieron en diferentes versiones, algunas bien juveniles y desestructuradas, otras, masculinas y de sastrería con detalles de cuero y lineas rectas y por otro lado se vieron coats de piel en tonos marrones, con amplios cuellos y muy femeninos.



Los trajes, de impronta masculina, tuvieron solapas anchas y hombros marcados, pantalones rectos y con una botamanga apenas más ancha y en contraposición, trajes de cuero, con pantalones amplios y botamanga ajustada.



El cuero no solo se vio en trajes sino también en monos (que son una sola pieza que forma camisa y pantalón), en vestidos rectos, acompañados de altísimas botas, en leggins y hasta en remeras, en looks transgresores sin perder la sofisticación.



Mini vestidos y polleras tubo se presentaron en una pasada dedicada a las mas jóvenes, el detalle se vio en amplios bolsillos, tramados, y apliques en los hombros que les daban un toque muy femenino.



En otra versión del clásico vestido negro, se vio el detalle en los cuellos y hombros estructurados en contraposición con la liviandad de las telas que los formaron. Minimalistas y super modernos se acompañaron con botinetas de taco chino.



Las transparencias dijeron presente en vestidos ceñidos a la cintura y con tablas en amplias faldas que llegaban a la rodilla, los detalles estuvieron en cuellos y hombros y el color se vio en los zapatos metalizados.



Vestidos super desestructurados se vieron en otras pasadas, con múltiples pliegues en una sola pieza, se presentaron como la opción cómoda y urbana.



Los monos, una prenda que viene haciendo tendencia desde algunas temporadas atrás, se vieron en telas sueltas y amplias, marcando las piernas y fundiéndose con botas al tono.



Bordados super femeninos y delicados se vieron en vestidos, toreras y pecheras, en estas pasadas, el color empezó a aparecer tímidamente en tonos de nude y marrones.



El color se vio en pocas pero acertadas prendas, muchas de ellas de cuero, las combinaciones mutaron desde el rosa, pasando por el colorado hasta llegar al naranja, un color impactante que se presento también en la colección masculina.



El purpura fue la otra gran apuesta de color, en vestidos de todos los tipos y combinado con negro y marrón, fue un acierto que derrochó la elegancia propia de la marca.




Para terminar, se mostraron vestidos de noche, largos, con la cintura marcada por cintas al tono y de faldas amplias y lineas suaves.
Los colores fueron parte en esta pasada, rosa, colorado, marrón y negro, siempre combinados con sobres haciendo juego y accesorios coloridos en los tonos más oscuros.